Los integrantes de los encuentros culturales sénior de la Fundación Capiunt realizaron una visita guiada al Palacio de Sástago para conocer la exposición dedicada al 600 aniversario del Hospital de Nuestra Señora de Gracia, una actividad que combinó historia, patrimonio y convivencia.
La visita contó con el aforo completo de 20 personas, lo que demuestra el gran interés que despertó esta propuesta cultural.
Una guía excelente y un agradecimiento especial
La visita estuvo guiada por Carmen, guía de la Diputación Provincial de Zaragoza, que realizó una explicación rigurosa, clara y muy profesional. Su cercanía y dominio del contenido hicieron que la experiencia fuera especialmente enriquecedora.
Desde la Fundación Capiunt queremos expresar nuestro agradecimiento por su dedicación y por la calidad de la visita.

El origen del Hospital de Nuestra Señora de Gracia
El Hospital de Nuestra Señora de Gracia fue fundado en el año 1425, convirtiéndose en uno de los hospitales más importantes de la historia de Zaragoza y de Aragón. En sus orígenes, el hospital se encontraba ubicado en la Plaza de España, ocupando gran parte de lo que hoy es la calle San Miguel.
Durante la visita, las personas participantes pudieron conocer cómo el edificio fue bombardeado durante los Sitios de Zaragoza por las tropas francesas, lo que obligó posteriormente a su traslado a su ubicación actual. Una maqueta detallada permite visualizar cómo era el hospital original antes de su destrucción, ayudando a comprender la magnitud y relevancia del conjunto.

La figura de la Madre María Rafols
Uno de los momentos más emotivos de la exposición es el espacio dedicado a la Madre María Rafols, figura clave en la historia del hospital por su entrega y labor asistencial.

La muestra incluye un precioso cuadro de la artista Isabel Guerra, que llamó especialmente la atención del grupo por su sensibilidad y fuerza expresiva. También puede visitarse la habitación que utilizaba la Madre Rafols, recreada con gran cuidado y respeto.
La farmacia histórica del hospital
La exposición finaliza con la recreación de una farmacia antigua, equipada con utensilios originales utilizados en la atención sanitaria de la época. Muchos de estos objetos han sido donados por una farmacia histórica de Zaragoza, lo que aporta un gran valor patrimonial y documental a la muestra.
Este espacio permitió al grupo conocer cómo se elaboraban y conservaban los medicamentos, así como la importancia del trabajo farmacéutico en el hospital.

Cultura, memoria y encuentro
Desde la Fundación Capiunt valoramos muy positivamente esta actividad, que ha permitido acercar la historia de Zaragoza, poner en valor su patrimonio sanitario y compartir una experiencia cultural enriquecedora entre las personas participantes.
Los encuentros culturales sénior continúan siendo un espacio para aprender, compartir y disfrutar, fortaleciendo los vínculos y el interés por la cultura y la historia.

